Nawashi. El maestro de la cuerda
Al parecer, hubiera sido más correcto utilizar para el título la palabra bakushi , ya que nawashi puede hacer referencia también a un fabricante de cuerdas. Empezamos mal. Mi sorpresa es mayúscula cuando comienzo a leer y me encuentro con la descripción, ¿de un intento de suicidio? Sí, así es. “Si tan solo no estuvieras, decía el viento. Si tú no estuvieras, estaríamos en armonía”. Se trata de un niño, un niño carente de afecto, cuya sola presencia resulta incómoda. Ese niño es Togashi, el narrador de la primera parte de la novela, detective de homicidios, personaje complejo, atormentado, obsesivo e inseguro. Todo lo contrario de Hayama, narrador de la segunda parte, también detective, más profesional y honesto. Los dos investigan en un ambiente sórdido, cruel y profundamente desagradable: el shibari , un mundo de relaciones de dominio y poder a través del arte de las ataduras. Un ámbito que se desarrolla en la clandestinidad, y por el que se mueve como pez en el agua un a...