El santuario de la montaña silenciosa
Minami - alter ego de la escritora, especialista en novelas de terror y espiritualidad-, no encuentra la inspiración para su nuevo trabajo. Mientras se debate entre pasar más tiempo con su amiga Satomi o estrujarse el cerebro frente a la pantalla del ordenador, recibe un correo electrónico de Asako, una amiga común, algo extraña, con la que dejaron de tener trato de manera abrupta. El correo electrónico habla de una “prueba de valentía”*en unas ruinas abandonadas, que realizó con unos amigos y que al parecer ha tenido unas consecuencias desagradables, “espeluznantes”, de las que quiere hablar, como especialista del tema, con ella. “A pesar de que me moría de ganas de criticar a los que van a lugares encantados y luego se sorprenden de que les pasen cosas malas, me paré a reconsiderar la situación y volví a leer el correo”. Como cabe esperar, porque es una novela de “terror”, Minami acaba por ceder a la llamada de su antigua amiga, queda con el grupo – Masato, Jun, Yumeko y Asako ...

